jueves
LA CUCHARITA DE PLATA
Hay un hombre muy rico que tiene muchas casas y muchos hijos e hijas, es un padre bueno y bondadoso que a todos los acoge con el mismo cariño en su heredad. A pesar de ser tan rico y poderoso, nunca abusaba de su poder. Una peculiaridad de este padre rico, con tantos hijos e hijas, es la libertad que les da a cada uno, porque confia en ellos. Después de pactar íntimamente, todos ellos reciben un objeto como prueba de ese pacto íntimo y privado, y muy particular, donde nadie debe de entrar ni interferir. Si es que alguno se atreve a hacerlo, el padre llora mucho y se entristece, porque representa una falta de respeto al pacto que ese hijo o hija ha hecho personalmente con él.
Para el orden y buena administración de sus propiedades, se les da cierta autoridad a algunos hijos, no para avasayar y dominar a los demás, sino para cuidar con amor a todos, y no para quitar o inutilizar el regalo que el padre hace a cada uno de ellos. A estos otros hijos se les ha dado cierta autoridad para usar los bienes del padre y realizar una buena administración, no para apropiarse de esos bienes o para usarlos en beneficio propio. Todos los muebles, todas las objetos y todas herramientas que hay en las casas, son del padre, para el uso y el bien común, no para ser propiedad de nadie. Lo único exclusivo es lo que cada uno, en su intimidad, ha recibido del padre en formade talento.
Cuando se hace un mal uso de los privilegios, los demás hijos sufren y el padre de gran paciencia sufre también.
A una de las hijas mas pequeñas, su padre le regaló una cucharita de plata como señal de ese pacto intimo. Si, como resultado del mal uso de autoridad, se le priva a la niña del uso de esa cucharita en la casa del padre, eso le causa dolor. Pero no es razonable pedir a esta hija, que haga uso de su cucharita solo para su propio café. Cuando el caso es, que ella la recibió de su padre, con la condición expresa de que la use para el bien de sus hermanos.
Por eso a la niña le pone triste no poder usarla con libertad. Pero la complicidad que tiene esta hija pequeñita con su Padre es intocable, su cucharita de plata nadie se la puede quitar, aunque para defenderla tenga sus tiempos de dolor y de lágrimas.
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